Baviera ex fumadora

Recorred, hermanos, vuestro camino,
alegres, como un héroe a la victoria”.
Friedich von Schiller, Oda a la alegría.

Aunque ya no soy consumidor diario de cigarrillos, pero sí ocasional y social de cigarros (puros), conservo la costumbre de pedir habitación de fumadores en todos los hoteles en que me alojo. Me gusta la limpieza como al que más, y soy exigente con ella, pero quizá no tenga la nariz tan fina como para percibir, en una habitación bien ventilada, que en días anteriores se ha fumado. No lo noto, no creo que nadie lo note (salvo algún histérico) y aunque lo notara, prefiero el olor frío y amargo del tabaco usado, al irritante aroma antiséptico de los quirófanos.
La razón es muy sencilla: hay que mantener la demanda. El personal de los hoteles tiene que sentir que, a pesar del intento denodado de desnormalizar el consumo de tabaco por parte de las autoridades sanitarias, la gente sigue pidiendo habitación de fumadores. Si no, pronto nos quedaremos sin ellas, como sucede en Escocia, por ejemplo.
Llegué a Munich el martes y, después de un periplo profesional que ni viene al caso ni interesa, entré por la tarde-noche en el hotel Tres Leones, de la calle de Schiller, como si hubiera estado todo el día vagando por el desierto, cansado y con muchas ganas de darme una ducha.
Yo sé que en Baviera está prohibido fumar en todas partes. Lo sé porque celebraron un referéndum, en 2010, cuando estábamos en pleno debate público de la ley antitabaco en España y ganó el “no”, hecho que el lobby antitabaco exprimió hasta la última gota. Sin embargo, cuando llegué al mostrador de la recepción, pedí que mi habitación fuera de fumadores:
– Sólo tenemos tres habitaciones de fumadores – me contestó el recepcionista, por cierto, en perfecto castellano – y lamento decirle que están ocupadas.
– ¿Sólo tres? –luego la prohibición no es total – ¿Y qué hacemos? Fumo en mi habitación y ya está, ¿no?
– No, no puede – me contestó alargando mucho las oes del no. Este tipo de bromas, en Alemania se entienden mal –. Está prohibido.
– Ya, si lo he comprendido, pero… Usted no va a llamar a la policía si yo fumo, ¿o sí?
El hombre, pulcramente moreno y algo rechoncho, me clavó su mirada perruna, con la cabeza ladeada, como si no acabara de comprender.
– ¿A la policía? No, señor. Pero si usted fuma en su habitación, le cobramos 50 euros más por la limpieza.
¡Ah, amigo! En el hotel Tres Leones, las que multan por fumar son las camareras… ¡Y 50 eurazos nada menos! Harán una limpieza a fondo, digo yo. ¡Estarán deseando que alguien fume para poder asumir el coste de descolgar las cortinas! No seguí con la broma, porque me di cuenta de que en los niveles de comprensión de la ironía, el recepcionista del hotel Tres Leones estaba a una altura demasiado bávara como para pillarlo.
– Era broma, – le dije y él respiró –. Yo no fumo.
Y hasta me pareció que sonreía…
– Por cierto–, concluí, – ¿no tendrá unas cerillas?

CODA:

Y sin embargo, cuando el miércoles llegué a la puerta de embarque del aeropuerto de esta Baviera ex fumadora, me encontré con que HAY un espacio para fumadores. Es una vitrina amplia y no es lo ideal, falta el respeto a la dignidad de las personas, pero algo es algo, ¿no?

Javier Blanco Urgoiti, portavoz de Fumadores por la Tolerancia

Anuncios

5 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

5 Respuestas a “Baviera ex fumadora

  1. Baviera no es ex fumadora como bien has podido comprobar. Se adapta a las mentiras y manipulaciones, igual que me dicen que se hace en España. Todo esto me recuerda a un conocido hotel en Miami, una anecdota reciente. “Fumar? No problemo. Disponemos de tres plantas enteras en las que no esta permitido fumar”

  2. Salvador

    Creo que estos canallas del gobierno, no nos devolverán nunca nuestro derecho, lo cual es lógico en esas mezquinas mentes. Y la cruda realidad, es que ni siquiera es un derecho algo que pueden darte o no, solo alcanza esa categoría cuando uno se lo gana, y no parece ser que esta sociedad cobarde, insolidaria y descerebrada, esté por la labor.

  3. Saludos Lecroix Kwdjer.
    España, fumar, no hay problema. Tenemos una sala privada. Esto es resultado de la irracionalidad. Y yo me pregunto, lo privado paga impuestos? la ley seca cayo por el imperioso peso de la realidad y la del tabaco caera por igual motivo. Las conciencias no se pueden regular. Los fanatismos fracasan pero entre tanto extorsionan.

  4. Saludos. La ley caerá, Namaste. No tengo la menor duda. Para acelerar el proceso, debemos colaborar todos, en la medida de nuestros medios. La anédota de Miami se referia al hecho de que el hotel se manifestaba sorprendido por la pregunta, ya que está permitido fumar excepto en tres plantas, destinadas a las personas que prefieren que no se pueda fumar. Imagino que los dueños de ese hotel han estimado que esa es la combinacion que les permite ganar mas dinero y atender mejor a sus clientes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s