Archivo mensual: febrero 2013

¿El principio de la vuelta atrás?

La semana pasada sucedió algo inesperado y, al mismo tiempo, esperanzador que, por falta de tiempo, no fue debidamente ponderado en este blog y no merece menos.

El Congreso de los Diputados, el nacional, el que aprobó la Ley Antitabaco en diciembre de 2010, ha aprobado una Proposición No de Ley de apoyo al sector del tabaco español… A todo el sector del tabaco, quiero decir, desde el cultivo hasta el estanco, pasando por la industria tabaquera que opera en nuestro país.

CLIC

Yo no sé qué pensáis de esta especie de esquizofrenia política. Es verdad que el Congreso de los Diputados que aprobó la Ley Antitabaco no es el mismo que el que ha dado luz verde a esta Proposición No de Ley, pero el hecho da que pensar: en tiempos de crisis, y con una recaudación de 9.384 millones de euros por impuestos a los fumadores, parece que la salud permanece en un segundo plano y que lo que importa es la economía… Más bien, los puestos de trabajo.

El tema es el siguiente, para que lo veáis de manera global: ya hemos hablado aquí de la reforma de la Directiva Europea de Productos de Tabaco (TPD, en sus siglas inglesas) y de cómo, con el viejo argumento de la armonización de legislaciones nacionales para eliminar barreras al comercio interno de la Unión, el dimitido Comisario de Salud, John Dalli, pretendía darle una vuelta de tuerca definitiva al sector del tabaco en Europa y, por ende, a los fumadores: cajetilla neutra con mayores advertencias y pictogramas, fuera mentolados, fuera ingredientes, fuera formatos short y slim, nada de exhibir el producto en el punto de venta, no a las máquinas expendedoras… En definitiva, más prohibiciones.

Este es John Dalli, dimitido por un escándalo de tráfico de influencias

John_Dalli

Puede que, en un principio, podamos pensar que son prohibiciones que, como fumadores, nos afectan poco, salvo en nuestra capacidad de decidir por nosotros mismos (que no es baladí), pero tened por cierto que el momento de la incorporación de la Directiva a nuestro ordenamiento jurídico es el propicio para la modificación de la Ley Antitabaco. Odio dar ideas, pero el que crea que las prohibiciones de fumar en lugares públicos ha llegado a su extremo es que no conoce la naturaleza de los enemigos del tabaco: el veto al tabaco en espacios al aire libre no ha hecho más que comenzar.

Aparte, no está demostrado que ninguna de esas medidas vaya a reducir en absoluto el consumo de tabaco. Se proponen para limitar más las opciones al fumador, porque, vosotros me diréis, ¿qué derecho de qué no fumador se protege prohibiendo el mentolado o los cigarrillos slims?

El mes pasado, el nuevo Comisario de Salud de la UE, Tonio Borg, hizo público el borrador de la reforma de la TPD, a pesar de las dudas que el sector sanitario quiso sembrar sobre su nombramiento (o, precisamente, por eso) y aunque la propuesta no es tan dura como se esperaba, lo cierto es que no es exagerado declarar que es un golpe duro a toda la cadena de cultivo, fabricación, distribución y venta de tabaco en España.

CLIC

Este señor es Tonio Borg, el nuevo comisario de Salud de la UE.

borg_tonio

Las autoridades sanitarias y las económicas de España tienen que medir bien las medidas diseñadas para actuar contra la industria legal de tabaco que opera en nuestro país y contra sus consumidores, no vaya a ser que poniendo barreras al comercio legítimo y que paga buenos impuestos, estén dando facilidades a las mafias internacionales para hacerse con el mercado. De hecho, las sucesivas subidas de impuestos ya han puesto en manos de los criminales en torno al 10% del mercado de cigarrillos en nuestro país.

¿Alguno de vosotros se cree que los contrabandistas de cigarrillos y el terrorismo internacional, que aprovechan el oneroso comercio de tabaco ilegal para financiarse y para lavar capitales procedentes sus actividades criminales en otros campos, como el tráfico de armas o la trata de blancas, se va a preocupar por la salud de los no fumadores? ¿Creéis que si nos inundan el mercado con marcas blancas y falsificaciones se van a preocupar de que los menores no compren tabaco o de los ingredientes de los cigarrillos o de sus límites de nicotina y alquitrán? ¿Creéis que van a poner la foto horrenda en la cajetilla?

Aquí tenéis a Tonio Borg presentado cómo será, de aprobarse la TPD, la cajetilla de tabaco de venta legal en estancos. La ilegal, la que pagarás las actividades de las mafias, no será así.

tborgtpd
Tabaco mucho más barato, sin advertencia sanitaria, sin foto horrorosa y a disposición del fumador 24 horas al día…
Ante esta posibilidad, y con los tiempos que corren, es normal que el Congreso entienda que esas nuevas medidas que vienen de Europa ponen en riesgo los 56.000 puestos de trabajo del sector tabaquero y ya sabemos lo que pesa eso hoy en las decisiones de nuestros políticos. La pena es que en 2010 no quisieran escuchar a la FEHR cuando hablaba de la gran cantidad de puestos de trabajo que se perdían con la prohibición total de fumar en hostelería, pero esto es otra historia… O, tal vez, no.
¿Qué opinas? ¿Se habrán dado cuenta nuestros políticos de que contra el tabaco y los fumadores no se justifica todo? ¿Será esto el principio de la vuelta atrás?

Javier Blanco Urgoiti +D, portavoz de Fumadores por la Tolerancia

28 comentarios

Archivado bajo Fumadores por la Tolerancia, Impacto económico, John Dalli, Ley Antitabaco, paquete plano, Reforma de la Directiva Europea de Productos de Tabaco, Tonio Borg

9.382 millones de euros

Los fumadores pagamos en 2012, sólo por fumar, 9.384 millones de euros en impuestos. Esto no es un estudio, ni una investigación, ni una estadística: es un apunte contable en los presupuestos generales del Estado. Es importante que esto quede claro. Otros, a los quince días de aprobarse la ley antitabaco, ya estaban lanzando estudios sobre los beneficios para la salud de la norma…

Pero lo que es indudable, es que hoy, cada vez que un fumador acude al estanco a comprar un paquete de cigarrillos, se gasta un mínimo de 3’80 euros, de los que 3’28 euros son impuestos, un 86% del PVP. Tampoco es una estadística. Es otra realidad incontestable. 

Extrañamente, esta noticia, que otros años tienen una enorme repercusión en los medios, esta vez no ha tenido casi espacio. No insinúo nada extraño, no creo que haya una conspiración para acallar al fumador ni una confabulación secreta. Este artículo de La Razón resume bastante bien la contradicción moral que representa recaudar casi 10.000 millones de euros al tiempo que se vacía de derechos a 11 millones de adultos, que quieren fumar y carecen ya de espacios.

 

CLIC

Algunos, los que habitan en el dudoso campo de la interpretación interesada de la estadística, han querido rebatir esta realidad con cifras que sólo representan improbables piruetas del imaginario médico, que tratan de amedrantar al ciudadano y de culpabilizar más al fumador, atribuyéndole un gasto sanitario, en época de recortes, que no está demostrado que le corresponda. No es que yo dude de la estadística, estaría bueno. Como hizo Joaquín Leguina en El País en su día (CLIC), dudo de la interpretación que hacen algunos de sus investigaciones. Es falso que el tabaco cueste a la sanidad pública 15.000 millones de euros al año o más, como aseguran. En cualquier caso, no hay forma de medirlo, no se puede comprobar y, por tanto, es una cifra sin ninguna fiabilidad ni base que sólo se sostiene por el prestigio, cada vez menor, que da la bata blanca a quienes la defienden.

Es una lástima que esa cifra tenga siempre más repercusión mediática y que mis compañeros periodistas no la cojan con pinzas ni traten de hacer algo por cotejarla: lo dice un médico y será verdad. Frente a ella, además de los 9.384 millones de euros de los fumadores, están los seguros sociales que religiosamente pagamos los que fumamos y tenemos la suerte de tener trabajo. No sé cuántos seremos, pero en 2005, con el debate de la prohibición de fumar en los centros de trabajo, éramos casi seis millones de personas (hoy seguro que son menos, por desgracia) los que pagamos religiosamente mes a mes o en nuestra nómina esos seguros sociales que van directos a la sanidad pública.

Fumadores por la Tolerancia no cree que esta anual aportación a las arcas públicas (sangría, diría yo), que se resume abajo en un, espero, cuadro muy interesante, nos dé más derechos a los fumadores, como contribuyentes de primera… Pero lo que sí reclamamos es los MISMOS derechos que los demás.

Y, por cierto, ¿cómo habrá sido el año 2012 para los fumadores que ha caído el mercado de cigarrillos un 12% y, sin embargo, el estado ha recaudado un 5% más? Pensadlo.

Javier Blanco Urgoiti +D, portavoz de Fumadores por la Tolerancia

evolución histórica impuestos del tabaco 1990-2012

9 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

Las falacias de siempre: vuelven a por nosotros

Ante todo, debo pedir disculpas por esta larga ausencia de dos meses. Lo cierto es que he estado un poco renqueante, desde el mes de noviembre, hasta que, al final, caí en diciembre. Estrés, me han dicho, y me han mandado a mi casa, a hacer vida de nini (ni alcohol ni tabaco) durante casi 50 días.

Ya estoy mejor. De hecho, la doctora me ha mandado a currar y, aunque sigo siendo (provisionalmente) nini, prometo volver a fumar y beber en cuanto me sienta al 100%. De momento, sólo tomo drogas (de venta en farmacia).

Este ha sido el motivo de mi larga ausencia, que espero que todos comprendáis. Aún así, disculpadme, sobre todo por todos aquellos comentarios que quedaron pendientes de aprobación…

Ayer leí esta carta al director del periódico EL PAIS (clic) y me quedé estupefacto de cómo, años después, estas asociaciones médicas siguen usando los mismos argumentos falaces para incrementar, por nuestro bien (sigo siendo fumador en excedencia), la presión legislativa, para seguir reduciéndonos el espacio. Por supuesto, me decía un amigo en Facebook, ésa no es la opinión de El País, pero yo no puedo dejar de pensar que alguien en ese periódico ha elegido esa carta entre las miles que deben de recibir al día.

Leedla, comprobad cómo para los antitabaco cada nueva oleada de prohibiciones es comenzar de cero, como si no pudiéramos recordar de qué modo en los últimos años nos han recortado todos los derechos y después, leed mi respuesta, que he enviado con poca esperanza de que sea publicada. Y tened por seguro que esta carta significa que se acerca una nueva prohibición… ¿Los coches privados? ¿Los espectáculos al aire libre? ¿Parques de atracciones y zoos?

Gracias a todos por mantener el clima en este blog, sobre todo a los de siempre, y eso, que ya he vuelto, afeitado, peinado y con la colonia puesta.

Un saludo

Javier Blanco Urgoiti +D, portavoz de Fumadores por la Tolerancia

“Estimado director,

Con enorme satisfacción leo la carta “Eurovegas y la ley antitabaco”, firmada por el doctor Gascó, porque por una vez estoy de acuerdo con un médico: los fumadores no lo tenemos nada fácil, doctor. ¡Tiene usted toda la razón! Somos mayorcitos, pagamos 9.384 millones de euros en impuestos y no tenemos derecho ni a una sala para fumar, sin molestar a nadie, en un aeropuerto.

De lo demás que dice en su carta, falacias y topicazos. Por ejemplo: “Los cigarrillos son cada vez más adictivos”, en virtud de qué hace usted esa afirmación. ¿Insinúa usted que la industria del tabaco añade aditivos que refuerzan la adicción? Con esa afirmación, imputa usted un delito contra la salud pública a la industria del tabaco, del que sería cómplice, además, el Ministerio de Sanidad quien por orden ministerial el deber de inspección y de controlar que eso no sea así. De todas formas, como consumidor de tabaco, le ruego que si tiene pruebas de que la industria del tabaco hace tal cosa, las presente en un juzgado. Y si no tiene pruebas, lo mejor que puede hacer es callarse.

Ustedes no ayudan a nadie a dejar de fumar: ustedes han obligado, por vía del acoso, de la supresión de derechos y de la presión a los políticos, a dejar de fumar mucha gente que disfrutaba con su tabaco, siendo adultos y conscientes de los posibles daños a la salud que supone fumar. Bonita ayuda es esa que consiste en aterrorizar a la gente, apartarla, acosarla, echarla a la calle para después venderles chicles y parches de nicotina cuya eficacia en pruebas clínicas apenas supera el 30% o forrarles a vareniclina y bupropión, cuya eficacia es dudosa y sólo comparable a los terribles efectos secundarios que traen consigo. ¿Así curan ustedes siempre?

Respecto a la presión de la industria del tabaco… Sólo hay que echar la vista atrás: ya no se puede fumar en ningún sitio; ya no hay publicidad de tabaco; la cajetilla lleva fotos horrendas; los fumadores somos proscritos sociales; el tabaco está carísimo… Son sólo ejemplos de cómo el “poderoso” lobby del tabaco ha ido perdiendo terreno. Normal que hagan presión, al fin y al cabo son empresas que se dedican a la venta de tabaco (y que, por cierto, dan trabajo a mucha gente) pero, vamos, visto lo visto, creo que los inocentes ciudadanos podemos estar tranquilos respecto al supuesto “poder” del “poderoso” lobby del tabaco. No han hecho más que retroceder.

Y así estamos, que hemos abonado el terreno para que las ventas de tabaco pasen de los estancos y de la industria tabaquera legal a manos de contrabandistas, mafias internacionales y grupos terroristas, gente sin ley y que no van a mirar ni la edad del comprador. Sus “medidas eficaces” ni siquiera han conseguido, con tanto acoso, reducir el número de fumadores en España. Ésta es la realidad que publica el Ministerio de Sanidad en sus estadísticas sobre la prevalencia del uso del tabaco en España: ¡incluso hay ahora más fumadores que en 2010 según el Barómetro Sanitario de 2012!

Cuando las medidas que se aprueban se demuestran ineficaces para los objetivos declarados, ¿acaso no deben ser modificadas? ¿Qué tipo de democracia es esta en la que una ley mala, ineficaz y que conculca derechos no puede ser siquiera puesta en duda? Ya está bien. En nombre de los 11 millones de fumadores adultos que hay en España, les pido a nuestros políticos que dejen de creer en cartas como la suya, que hagan de una vez un estudio social solvente sobre la realidad del tabaco y de los fumadores en España, en la que se valore la salud, los derechos de los no fumadores, pero también la economía, especialmente la de muchos pequeños horecas y los estanqueros que honradamente viven de la venta del tabaco, y, además, los derechos de los fumadores adultos, que pagamos el año pasado al Estado sólo por fumar 9.384 millones de euros. Algún derecho tendremos. Digo yo”.

13 comentarios

Archivado bajo Uncategorized