Las falacias de siempre: vuelven a por nosotros

Ante todo, debo pedir disculpas por esta larga ausencia de dos meses. Lo cierto es que he estado un poco renqueante, desde el mes de noviembre, hasta que, al final, caí en diciembre. Estrés, me han dicho, y me han mandado a mi casa, a hacer vida de nini (ni alcohol ni tabaco) durante casi 50 días.

Ya estoy mejor. De hecho, la doctora me ha mandado a currar y, aunque sigo siendo (provisionalmente) nini, prometo volver a fumar y beber en cuanto me sienta al 100%. De momento, sólo tomo drogas (de venta en farmacia).

Este ha sido el motivo de mi larga ausencia, que espero que todos comprendáis. Aún así, disculpadme, sobre todo por todos aquellos comentarios que quedaron pendientes de aprobación…

Ayer leí esta carta al director del periódico EL PAIS (clic) y me quedé estupefacto de cómo, años después, estas asociaciones médicas siguen usando los mismos argumentos falaces para incrementar, por nuestro bien (sigo siendo fumador en excedencia), la presión legislativa, para seguir reduciéndonos el espacio. Por supuesto, me decía un amigo en Facebook, ésa no es la opinión de El País, pero yo no puedo dejar de pensar que alguien en ese periódico ha elegido esa carta entre las miles que deben de recibir al día.

Leedla, comprobad cómo para los antitabaco cada nueva oleada de prohibiciones es comenzar de cero, como si no pudiéramos recordar de qué modo en los últimos años nos han recortado todos los derechos y después, leed mi respuesta, que he enviado con poca esperanza de que sea publicada. Y tened por seguro que esta carta significa que se acerca una nueva prohibición… ¿Los coches privados? ¿Los espectáculos al aire libre? ¿Parques de atracciones y zoos?

Gracias a todos por mantener el clima en este blog, sobre todo a los de siempre, y eso, que ya he vuelto, afeitado, peinado y con la colonia puesta.

Un saludo

Javier Blanco Urgoiti +D, portavoz de Fumadores por la Tolerancia

“Estimado director,

Con enorme satisfacción leo la carta “Eurovegas y la ley antitabaco”, firmada por el doctor Gascó, porque por una vez estoy de acuerdo con un médico: los fumadores no lo tenemos nada fácil, doctor. ¡Tiene usted toda la razón! Somos mayorcitos, pagamos 9.384 millones de euros en impuestos y no tenemos derecho ni a una sala para fumar, sin molestar a nadie, en un aeropuerto.

De lo demás que dice en su carta, falacias y topicazos. Por ejemplo: “Los cigarrillos son cada vez más adictivos”, en virtud de qué hace usted esa afirmación. ¿Insinúa usted que la industria del tabaco añade aditivos que refuerzan la adicción? Con esa afirmación, imputa usted un delito contra la salud pública a la industria del tabaco, del que sería cómplice, además, el Ministerio de Sanidad quien por orden ministerial el deber de inspección y de controlar que eso no sea así. De todas formas, como consumidor de tabaco, le ruego que si tiene pruebas de que la industria del tabaco hace tal cosa, las presente en un juzgado. Y si no tiene pruebas, lo mejor que puede hacer es callarse.

Ustedes no ayudan a nadie a dejar de fumar: ustedes han obligado, por vía del acoso, de la supresión de derechos y de la presión a los políticos, a dejar de fumar mucha gente que disfrutaba con su tabaco, siendo adultos y conscientes de los posibles daños a la salud que supone fumar. Bonita ayuda es esa que consiste en aterrorizar a la gente, apartarla, acosarla, echarla a la calle para después venderles chicles y parches de nicotina cuya eficacia en pruebas clínicas apenas supera el 30% o forrarles a vareniclina y bupropión, cuya eficacia es dudosa y sólo comparable a los terribles efectos secundarios que traen consigo. ¿Así curan ustedes siempre?

Respecto a la presión de la industria del tabaco… Sólo hay que echar la vista atrás: ya no se puede fumar en ningún sitio; ya no hay publicidad de tabaco; la cajetilla lleva fotos horrendas; los fumadores somos proscritos sociales; el tabaco está carísimo… Son sólo ejemplos de cómo el “poderoso” lobby del tabaco ha ido perdiendo terreno. Normal que hagan presión, al fin y al cabo son empresas que se dedican a la venta de tabaco (y que, por cierto, dan trabajo a mucha gente) pero, vamos, visto lo visto, creo que los inocentes ciudadanos podemos estar tranquilos respecto al supuesto “poder” del “poderoso” lobby del tabaco. No han hecho más que retroceder.

Y así estamos, que hemos abonado el terreno para que las ventas de tabaco pasen de los estancos y de la industria tabaquera legal a manos de contrabandistas, mafias internacionales y grupos terroristas, gente sin ley y que no van a mirar ni la edad del comprador. Sus “medidas eficaces” ni siquiera han conseguido, con tanto acoso, reducir el número de fumadores en España. Ésta es la realidad que publica el Ministerio de Sanidad en sus estadísticas sobre la prevalencia del uso del tabaco en España: ¡incluso hay ahora más fumadores que en 2010 según el Barómetro Sanitario de 2012!

Cuando las medidas que se aprueban se demuestran ineficaces para los objetivos declarados, ¿acaso no deben ser modificadas? ¿Qué tipo de democracia es esta en la que una ley mala, ineficaz y que conculca derechos no puede ser siquiera puesta en duda? Ya está bien. En nombre de los 11 millones de fumadores adultos que hay en España, les pido a nuestros políticos que dejen de creer en cartas como la suya, que hagan de una vez un estudio social solvente sobre la realidad del tabaco y de los fumadores en España, en la que se valore la salud, los derechos de los no fumadores, pero también la economía, especialmente la de muchos pequeños horecas y los estanqueros que honradamente viven de la venta del tabaco, y, además, los derechos de los fumadores adultos, que pagamos el año pasado al Estado sólo por fumar 9.384 millones de euros. Algún derecho tendremos. Digo yo”.

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El gobierno aprobará otro impuesto mínimo para el tabaco

Es muy enrevesado, así que voy a intentar contarlo de una manera inteligible, aunque no estoy muy seguro de llegar a conseguirlo. Hasta ahora, por si no lo sabéis, la estructura de los impuestos de los cigarrillos (y de el resto de lo que se llama labores de tabaco) era de tres tramos: una parte proporcional al precio (53’1% para cigarrillos), una parte específica que todas las marcas pagan por igual, independientemente de su precio (0’38 euros/cajetilla para cigarrillos) y el IVA (21%). Si la suma del proporcional y el específico no llegara a 2,38 euros, entonces se aplica el tercer tramo, que es un impuesto mínimo de 2’48 euros por cajetilla para los cigarrillos. El caso del tabaco de liar es igual, pero con otras cantidad, y el de los cigarros y cigarritos también, con otras cantidades, aunque en este caso no existe un impuesto específico.

Por si esta estructura no fuera ya suficientemente complicada, el senado acaba de incluir una enmienda en la ley de impuestos especiales que crea un nuevo umbral de tipo mínimo: un impuesto incremental de 2’66 euros por cajetilla, que se aplicará directamente a todas las marcas que se vendan por debajo de 3’76 euros. De facto, aunque los fabricantes son libres para fijar el precio que crean más conveniente para sus marcas, lo que significa este nuevo mínimo incremental es que no será posible vender cajetillas de tabaco por debajo de 3’80 euros.

Una cajetilla que se quisiera vender a 3’75 euros, pagaría, con la suma del mínimo incremental y el IVA, 3’45 euros en impuestos, es decir, casi el 92% del pvp, que no llegaría, ni siquiera, para pagar el 8’5% de la comisión del estanquero. Con la cajetilla a 3’80 euros se salva el incremental, pero se aplica el primer umbral de impuesto mínimo, 2’48 euros por cajetilla, con lo que la carga impositiva (mínimo + IVA), sería de 3’28 euros, un 86% del precio. Para que no se aplicara el impuesto mínimo, la cajetilla deberá venderse a 4’00 euros, que es cuando la carga impositiva tradicional, el proporcional más el específico, suma 2’51 euros. Junto al IVA, una cajetilla que se vendiera a 4’00 euros pagaría 3’35 euros en impuestos, es decir, prácticamente el 84% del PVP.

Lioso, lo sé. Aquí os pongo un cuadro que lo explica mejor que yo.

Viernes, 7 de diciembre
La imposición del nuevo mínimo incremental va destinada a los cigarrillos más baratos y reduce el diferencial de precios con las marcas más caras, pero proporcionalmente afecta mucho más al resto de labores. En el caso de los cigarros, el mínimo incremental es de 36’5 euros cada mil unidades, es decir, 0’0365 euros por cada cigarro, para todas aquellas marcas que se estén vendiendo por debajo de 205 euros por cada mil unidades, 0’205 euros por cigarro. Es el caso de los Coburn, Braniff, Amigos, Bullbrand… Todos los cigarritos que se venden a 11 céntimos la unidad, en cajetillas de 20, incrementan su carga impositiva hasta los 6 céntimos por cigarrito, 1’19 euros por cada cajetilla de 20, superando la tasa el 54% del precio.

Este mínimo incremental será de aplicación a todas las latas y cajetillas de cigarritos cuyo precio, por 20 unidades, esté por debajo de 4,10 euros. Para evitar la aplicación del primer umbral del mínimo, 34 euros por cada mil unidades, el precio de un envase de 20 deberá ser superior a 4,30 euros.

Cuadro 2

sábado 8 de diciembre
Y si los cigarritos se ven afectados, la picadura de liar sufre un incremento en sus impuestos más que significativo. Parece que el gobierno se ha dado cuenta de que los consumidores no están dejando de fumar, sino que están cambiando los cigarrillos por otras labores que resultan menos onerosas para el bolsillo. Así, el senado ha propuesto un segundo umbral del mínimo para la picadura de liar de 92 euros por kilo para todas aquellas marcas que se estén vendiendo por debajo de 138 euros/kilo. A efectos prácticos, y para entendernos bien, el Ducados Rubio de 80 gramos, que se vende a 10’75 euros la bolsa estaría por debajo de este segundo umbral (su precio es de 134’38 euros/kilo), se le aplicaría directamente el mínimo incremental que, para ese peso, es de 7’36 euros. Sumamos el IVA y nos da como resultado, una carga impositiva total de 9’62 euros, el 89’5% del PVP. Para que una bolsa de 80 gramos se salvara del nuevo tipo impositivo, su PVP deberá ser 11’05 euros, pero para evitar, además, el impuesto mínimo, una bolsa de ese peso tendría que tener un precio de venta al público de 14’85 euros. En este caso sí, la carga impositiva total sería del 67% del precio.

Otro cuadro explicativo

domingo 9 de diciembre

 

Así que, amigos fumadores, ya sabéis quién paga el objetivo de déficit del gobierno: vosotros, los fumadores. Recordadlo cada vez que os veáis en la calle fumando para que, al menos, no caigáis en la tentación de justificarlo. Como se suele decir, el tabaco es malo según para quien. Para Montoro, el tabaco es muy bueno.

Javier Blanco Urgoiti, portavoz de Fumadores por la Tolerancia

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No creas que no te afecta

Hemos pasado una semana durilla. De ahí, el silencio, que no es que nos falten cosas que decir, ni que nos haya tragado la tierra de pronto: es que hemos tenido lío, lío y más lío. Estamos preparándonos para lo que nos viene, que nos es poco. Hoy os hago un pequeño adelanto.

Antes, que conste que hemos tomado nota de quien se ha ofrecido para mandar fotos de esa fantástica sala para fumadores que existe en el Charles de Gaulle de París… Francia… Ya sabéis. Ese país tan poco avanzado (nótese la ironía). Más fotos, por favor, de salas de fumadores en aeropuertos del mundo. ¡Vosotros que sois gente viajada y que os movéis por el mundo! info@clubfumadores.org con el asunto “Aeropuertos del mundo”.

Tenía pendiente escribiros una razonamiento sesudo de por qué no hay que comprar tabaco ilegal, pero hoy tampoco va a ser el día. Pero hay, para mi gusto, una cuestión que va a ser clave en el futuro debate sobre el tabaco que se nos viene encima: que el estanquero es nuestro aliado. Tenedlo en cuenta cuando vayáis a comprar tabaco.
El estanquero está con nosotros y es el principal perjudicado cuando se compra tabaco dónde y cómo no se debe. Sin ir más lejos, Fumadores por la Tolerancia nunca habría podido reunir 650.000 firmas contra la ley antitabaco si no llega a ser por la inestimable colaboración de la inmensa mayoría de los estanqueros. Se volcaron con nosotros y tenemos mucho que agradecerles.

INSISTO: LOS ESTANQUEROS SIEMPRE SE VUELCAN CON NOSOTROS.

Aunque sólo sea por eso, antes de comprar tabaco ilegal, ¡piensa en el estanquero!

En los próximos meses, se va a desatar una discusión pública sobre el tabaco, cuyo origen y destino eres tú, el fumador. ¡Van a por ti! No lo dudes. Nos lo van a presentar, una vez más, como una especie de defensa legítima de la salud pública de los ciudadanos frente a los intereses comerciales de grandes y poderosas industrias, pero lo cierto es que las nuevas medidas que nos vienen de Europa están siendo impulsadas por otras grandes y poderosas industrias, con otros intereses comerciales, y van dirigidas a toda la cadena de valor de los cigarrillos, que empieza en el cultivo, sigue por la primera transformación, continúa en las tabaqueras y no termina en la distribución y en el comercio minorista: termina en ti, en el consumidor y en su libre decisión.

Puede que pienses que el paquete plano o genérico o la prohibición de los mentolados o de las máquinas expendedoras o la prohibición de exposición del producto en el punto de venta no te afectan como consumidor. Y es cierto: tú no vas a tener que reformar tu estanco, tú no vas a tener que eliminar tu marca de la cajetilla, tú no vas a tener que pagar los pictogramas más grandes y, desde luego, no vas a tener que arrancar las plantas de tu campo… Puede que pienses que será un problema de la tabaquera o del estanquero o del cultivador, pero todas estas medidas se quieren aprobar para influir directamente en ti, tú eres el destino de estas nuevas prohibiciones, tú y tu libre decisión de fumar. Así que no creas que no te afecta.

Mira lo que ha pasado en otros países. ¿Quieres llevar esto en el bolsillo?


Javier Blanco Urgoiti, portavoz de Fumadores por la Tolerancia

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Multados por tener ceniceros en la mesa

Temas pendientes:

Primero. Las fotos de las zonas de fumadores de los aeropuertos. Hemos conseguido una veintena de ellas, ¡pero necesitamos más! Por favor, a info@clubfumadores.org con el asunto “Fotos aeropuertos”.

No penséis que no sirve de nada. Toda reacción que consigamos sirve y aquí de lo que se trata es de demostrar que lo avanzado, lo desarrollado, lo moderno no es prohibir, sino regular los espacios para la protección de los derechos de todos. Yo no sé si vosotros habéis tenido ocasión de comprobarlo, pero la última vez que estuve en la T4 de Barajas fui al cuarto de baño y olía mucho a tabaco. No lo juzgo, aunque yo nunca fumaría allí. Me limito a constatar una realidad y es que la prohibición total de fumar en los aeropuertos está muy lejos de servir al fin para el que fue aprobada: proteger a los no fumadores del humo de tabaco en el ambiente. Cambiémoslo. Habilitemos espacios dignos para fumadores, donde uno se pueda sentar, tomarse un café y leer el periódico mientras espera su vuelo fumando tranquilamente, con la seguridad de que no se está vulnerando el derecho de ningún no fumador.

Segundo. Vamos a hacer una encuesta. Espero que esté preparada esta semana. La encuesta se refiere a prohibiciones aprobadas y, sobre todo, a futuras prohibiciones, las que nos vienen. Necesitaremos vuestra ayuda para darle la máxima difusión. La encuesta sólo va a permitir una respuesta por IP, pero necesitamos que la participación sea lo más amplia posible. Esa será la manera de que sea reflejo fiel de la realidad. Os animo a participar y a difundirla para conseguir esa muestra amplia.

El tema de hoy es algo casi personal.

Mi madre, Begoña Urgoiti (de Bilbao y se le nota en la elegancia, la clase, el saber estar…) es presidente de un centro cultural y deportivo en Boiro, La Coruña, al que un inspector de la Xunta de Galicia ha tenido la puntería de multar por transgredir la ley antitabaco. Los centros culturales están recogidos en el artículo 7, apartado j) de la ley 42/2010, como lugares donde no se puede fumar sin que la ley precise la excepción de los espacios al aire libre. No quiere decir que esté prohibido, porque para que así fuera tendría que decirlo de manera explícita. Como norma general, todo lo que no se prohíbe por ley, está permitido.

La cuestión es que en los centros culturales está prohibido fumar, pero el caso del Centro Cultural y Deportivo de Boiro es distinto porque tiene un bar y el bar tiene una terraza en la entrada donde, evidentemente, la gente fuma sin tener en cuenta la interpretación legal y constitucional del apartado j) del artículo 7 de la ley 42/2010. La gente saca su consumición a la terraza para fumar allí sin molestar a nadie.

Cuando llegó el inspector de la Xunta ni siquiera estaban fumando en la terraza, pero, eso sí, había ceniceros en las mesas  y no estaba señalizada la prohibición de fumar. Hay que hilar muy fino para aceptar que se pueda multar a un centro cultural por tener ceniceros en las mesas de la terraza al aire libre de su bar. Me he repasado toda la ley antitabaco buscando el artículo o el párrafo o la disposición adicional que prohíba tener ceniceros en las mesas, pero no he visto nada.

La multa dice: “Este establecemento ten retranqueo con tres mesas con cinceiros e sen sinalizar. No momento da inspección, advertido o responsable de que non se pode fumar nese espazo procede á retirada dos cinceiros e coloca os carteis de “Prohibido fumar”. Lo traduzco, aunque creo que es claro: “Este establecimiento tiene retranqueo con tres mesas con ceniceros y sin señalizar. En el momento de la inspección, advertido el responsable de que no se puede fumar en ese espacio, procede a la retirada de los ceniceros y coloca los carteles de “Prohibido fumar”.

La multa son 75 miserables euros, pero eso es lo de menos. Ni siquiera voy a discutir si en ese espacio se puede o no se puede fumar, porque eso es lo de menos y es imposible saberlo hasta que llega el inspector y te multa. La ley antitabaco es tan mala, está tan mal hecha, que causa esa indefensión en los ciudadanos. Los que la escribieron, que son médicos (no abogados), quisieron ser tan precisos en la descripción de los espacios donde no se puede fumar, tan meticulosos, que consiguen el efecto justo contrario, porque una ley no puede aspirar a recoger toda la casuística particular que surge ante su aplicación. Si la ley dijera: “Se prohíbe fumar en España” sería muy general, pero todo el mundo lo entendería. Pero la ley antitabaco dice: “A efectos de esta ley, en el ámbito de la hostelería, se entiende por espacio al aire libre todo espacio no cubierto o todo espacio que estando cubierto esté rodeado lateralmente por un máximo de dos paredes, muros o paramentos”. ¿Qué galimatías es este? Aquí de lo único que se trata es de intentar, por ley, que los espacios donde sí se puede fumar sean lo más incómodos posibles. Por eso, dentro de poco prohibirán las setas de calefacción, como ya se ha hecho en París, y si pudieran, prohibirían las mantas y los paraguas. El objetivo declarado de la ley antitabaco es acosar al fumador.

Lo dice AQUÍ su máximo responsable, Ildefonso Hernández, ex director general de Salud Pública, ex presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, asociación médica patrocinada por Pfizer (Champix).

¡Qué hombre más majo, Ildefonso Hernández! A mí me recibió en el Ministerio de Sanidad siendo él Director General de Salud Pública. Intenté, en vano, convencerle de que había que regular el uso del tabaco para respetar los derechos de todos y sabéis lo que me contestó: “Como no fumador, considero que es un abuso por parte del fumador pedirme permiso para fumar en mi presencia“.  Este señor tan abierto y tan tolerante, es el autor de la ley antitabaco.

Efectivamente, en el artículo 7 apartado J de la Ley 42/2010, la ley antitabaco, se dicta la prohibición de fumar en centros culturales sin que se señale la excepción de los espacios al aire libre, pero lo cierto es que el Centro Cultural y Deportivo de Boiro tiene un bar, que ese bar tiene una terraza y que la terraza es al aire libre. No se vulnera el derecho de nadie permitiendo fumar en esa terraza y mucho menos es razón para multar a nadie que haya ceniceros sobre las mesas.

Si queréis expresar vuestra solidaridad, lo podéis hacer en

FACEBOOK DEL CENTRO CULTURAL Y DEPORTIVO DE BOIRO

Muchas gracias a todos.

Javier Blanco Urgoiti, portavoz de Fumadores por la Tolerancia

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Más allá de Laffer

No sé si ha quedado suficientemente claro y, por eso, insisto:

¡Fumadores! ¡Sed conscientes de vuestra importancia en los tiempos que corren!
¡Pagamos un dineral en impuestos!

Aquí os suelto alguna cifra para que os hagáis una idea:

Siempre que veo este cuadro,  pienso en decir las mismas cosas:

PRIMERO: Y fundamental. Otros vendrán con estudios, estimaciones y estadísticas, pero esto no es ni un estudio, ni una estadística, ni  una estimación. Esto es, euro por euro (peseta por peseta, cuando se usaban), el dinero que los fumadores hemos pagado al Estado por fumar desde 1991. Repetid conmigo:

CIENTO VEINTICINCO MIL MILLONES DE EUROS.

Y dicho esto, ¿qué hacemos? ¿Rescatamos a Grecia o directamente a Alemania?

SEGUNDO: Ésta es la cifra real que se corresponde al impuesto especial de las labores de tabaco (cigarrillos, cigarros, picaduras de liar y de pipa) más el IVA que también es un impuesto del tabaco. En la que sale en los periódicos, no tienen en cuenta el IVA.

TERCERO: El año 2011 marcó un hito: la recaudación cayó por primera vez en la historia y nada menos que un 8’99%. Y aquí es donde sí caben todas las interpretaciones, algunas sensatas y otras, un puro desvarío que responde a la necesidad de justificarse de algunos y, también, a los que ven en todo ocasión de llevar el agua a su molino sin importarles la verdad.

Pero no les hagáis ni caso.Sueltan cualquier tontuna mediática para que suene bien: que si la ley antitabaco, que si la gente fuma menos, que si la abuela fuma más… Ya sabéis.

Seamos serios: ¿vosotros no sabéis que ningún gobierno puede aprobar una ley que, a sabiendas, merme los ingresos del Estado sin que esa ley pase por los órganos consultivos correspondientes? Esto no lo pueden hacer de ninguna manera, por tanto, el gobierno de Zapatero no tenía ni pajolera idea de la repercusión que su ley antitabaco iba a tener, no la estudiaron ni les importó. Lo único que querían era salir en la foto como campeones de la lucha antitabaco porque pensaba que eso les era electoralmente rentable.

Bueno. La foto tampoco les dio mucha renta electoral. ¡Olvidaos de la ley antitabaco! No tiene nada que ver con el descenso de la recaudación ni tampoco es verdad que la gente fume menos ni que les haya votado más gente. ¡La ley antitabaco es mala hasta para eso!

Lo que ha motivado el descenso en los ingresos por el impuesto especial del tabaco es la continua subida de impuestos. Esta curva, que es la famosa curva de Laffer, nos lo muestra:

Existe un punto a partir del cual, subir más los impuestos causa un descenso en la recaudación.

Y es que los fumadores españoles estamos más allá de la curva de Laffer y, por eso, en 2012 la previsión de recaudación es de poco más de 8.000 millones de euros. ¡Que no es poco! El rescate de algún banco sí podemos pagarlo.

Feliz día mundial con tabaco, contribuyentes.

Javier Blanco Urgoiti, portavoz de Fumadores por la Tolerancia

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Me pregunto si es esto lo que queremos

Después de leer este artículo, me he quedado pensativo…

“Sobre democracias fallidas (y dictaduras que funcionan)”

Muy pensativo, lo que no sé es si eso es bueno o  malo.

Según la escala de valores actual, Singapur es el paraíso… Materialista, eso sí. Sinceramente, estáis tardando en hacer la maleta y tirar para allá: 46.000 euros de renta per cápita, no hay corrupción, no hay delincuencia, todo es una arcadia feliz (e ignorante), el puto país de los hiperbóreos.

A mí me recuerda al chiste de Les Luthiers, del acto en Banania de espontáneo homenaje a la patria:

“De no ser por nuestra acción de gobierno, pacientemente desarrollada en estos últimos cuarenta y nueve años, nuestras calles estarían hoy llenas de pornografía, de corrupción, de violencia… ¡de gente!”.

Lo malo es que vamos hacia eso. La clave del artículo es esta frase: “Si no hubiéramos intervenido en la vida de la gente: cuál es tu vecino, cómo vives, qué ruido haces, cuándo escupes o qué lenguaje utilizas, no estaríamos donde estamos“, dijo Lee antes de dejar un liderazgo hoy en manos de su hijo Lee Hsien Loong, primer ministro de Singapur, en la foto.

En Singapur está prohibido fumar en la calle… Puedes fumar en tu casa y en puntos señalados en la calle, pero sólo marcas nacionales. La multa es de 250 euros, 500 euros si se te ocurre tirar la colilla al suelo.

Aquí tenéis un resumen de cómo se las gastan con los fumadores en Singapur. Si a alguno le habían entrado ganas de mudarse, que lea esto y se le pasarán un poco… ¡Se contempla hasta cárcel para quienes fumen donde no deben!

Singapur, la pesadilla de los fumadores en Asia

Está prohibido mascar chicle, patinar por la calle, escupir y tirar papeles al suelo (por supuesto). Si no tiras de la cadena en un aseo público, te multan. Está prohibido comer y beber en los transportes públicos. Orinar o defecar en la calle, como imaginaréis, está castigadísimo. Están prohibidas la homosexualidad y la pornografía y cualquier coqueteo con las drogas es castigado con la pena de muerte. En Singapur aún se imponen castigos físicos, azotes y latigazos, a quienes crucen la calle por donde no deben…

El listado de prohibiciones es amplio, cada una con su señal (aportación del régimen de Singapur a la semiótica) y, sobre todo, cada una con su justificación.

Nivel tienen, eso sí. Nivelón. Pero, ¿es esto lo que queremos? A mí no me gustan los perros, pero prefiero pisar una caca de perro a que los prohíban para evitarlo. ¿Qué opinas tú?

Javier Blanco Urgoiti, portavoz de Fumadores por la Tolerancia

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